Hoy en día puedes contratar gran parte de los servicios de una boda por internet. Hay parejas que delegan todo el proceso en una empresa organizadora de eventos nupciales, y se quitan preocupaciones de encima. Otras, en cambio, prefieren encargarse ellas de todo. Si eres de los segundos, debes saber que puedes dejarlo todo organizado por internet.
Mi mujer y yo organizamos prácticamente toda la boda por nuestra cuenta. Contratamos el salón de banquetes, buscamos al fotógrafo y al camarógrafo que nos hizo el reportaje de video, diseñamos las invitaciones de boda, encargamos el viaje, reservamos una suite nupcial para la noche de bodas, convocamos a los amigos. Delegamos algunas tareas en los padres. Ellos fueron los que nos regalaron el vestido de novia para ella y el traje para mí. Y los que adornaron la iglesia con flores. Pero todo lo demás lo gestionamos nosotras.
Me casé hace 20 años, cuando internet estaba en pañales. Hoy pienso que, si hubiera tenido internet a mi alcance, hubiera sido más sencillo.
Es cierto que en muchos servicios tienes que entrevistarte con el profesional. Hablar con el fotógrafo y con el operador de video, para explicarles cómo quieres que te hagan el reportaje. Tienes que hacer una cata en el salón de banquetes para elegir el menú. Pero poder comparar diferentes servicios a través de internet y reservarlos con un solo clic, eso no tiene precio.
Tomándote tu tiempo y hablándolo todo con tu pareja, podéis ir dándole forma a la boda sin interrumpir vuestro ritmo habitual de vida.
Te comento algunos servicios que puedes contratar por internet.
La despedida de soltero.
La despedida de soltera o de soltero no forma parte de la boda, pero no hay boda sin despedida. Normalmente, de organizarlo se encargan las amigas de la novia o los amigos del novio. También lo pueden hacer por internet.
Cuentan los organizadores de Hot Despedidas, una empresa alicantina que se dedica a organizar despedidas de soltera y de soltero, que las opciones que tenemos en la actualidad son múltiples y variadas. Tanto sobre el lugar donde queremos que se celebre, como sobre el tipo de experiencia que queremos vivir.
Y es que aquella despedida clásica en la que salías con tus amigos disfrazado por la ciudad, quedabas a cenar en un restaurante, te tomabas unas copas y asistías a algún espectáculo un poco subido de tono, ha quedado desfasada.
Ahora priman las escapadas de varios días. Una despedida de soltero en Ibiza, en Barcelona, en Valencia, en Madrid. Un fin de semana donde todos los amigos os alojáis en un hotel, realizáis actividades y pasáis una noche por todo lo alto. Ya no se trata de vivir la noche del siglo, sino de hacer un viaje memorable con tus amigos.
Dentro de estas opciones novedosas, una que llama la atención son las despedidas de soltero en un barco. Alquilar un yate, tripulado por un capitán, con un DJ que pincha música, algo de comida y barra libre para los asistentes. Una fiesta a lo grande en alta mar.
El fotógrafo.
Este es otro profesional que puedes contratar por internet. La mayoría de los fotógrafos de boda tienen página web, donde puedes ver el portfolio de algunos reportajes que han realizado. En la web te explica su experiencia, su forma de trabajar y puedes acceder a sus medios de contacto.
Es recomendable ojear varios fotógrafos y seleccionar aquel que mejor encaje en el estilo de reportaje y de fotografía que quieres para tu boda. Una vez has optado por uno, la entrevista es fundamental. A esa entrevista tenéis que acudir la pareja y, como señala la revista Hola, nada debe quedar en el tintero.
Por supuesto, tienen que quedar claras las cuestiones prácticas: los plazos de entrega de las fotos, el precio del servicio, el número de fotografías que entran en el pack, el formato de las fotografías, si algunas de ellas se van a imprimir y en qué tamaño, etc. Todos estos asuntos deben quedar registrados en un contrato.
Tenéis que ver la orientación del reportaje. El fotógrafo es posible que os enseñe trabajos que ha realizado antes y vosotros podéis decidir si os gustaría que os hiciera una foto parecida a esta o aquella. De todos modos, algunos fotógrafos de boda son auténticos artistas y se les ocurrirán fotografías novedosas para introducir en el reportaje.
El fotógrafo aprovecha la visita para conoceros. El reportaje debe captar la esencia y la historia de la pareja. Es un trabajo personal y emotivo. También le gustará conocer cómo se va a desarrollar la ceremonia, para organizarse el trabajo.
El video de la boda.
Del vídeo se puede encargar el estudio fotográfico que habéis contratado u otro profesional que no tenga nada que ver con él. Los videos de boda cuentan una historia, la historia de la pareja, y, como indica el portal bodas.net, hay diferentes estilos.
Hay un tipo de video que es documental, y lo que quiere hacer es dejar testimonio de cómo ha transcurrido el día del enlace. Puede contar con una voz en off, que vaya guiando al espectador, y declaraciones de familiares e invitados. Todo sin olvidarse de reflejar los momentos más emotivos del enlace.
El video cinematográfico es más creativo. Tiene el ritmo de una película, donde los protagonistas son los novios, y suele remontarse a etapas anteriores a la boda. Contar la historia de cómo se conoció la pareja, los momentos más especiales que han vivido juntos, sus anhelos, sus proyectos. Aunque se cuente mediante la voz en off de los novios, superpuesta sobre las imágenes del enlace.
El videoclip puede ser un recurso a integrar en el video o un estilo de video en sí. En este formato, la música cobra protagonismo. Las canciones suelen estar seleccionadas por los novios y acompasadas con las imágenes que ha seleccionado el editor. Si se hace bien, puede quedar muy bonito.
El highlight es un formato de video de corta duración, pensado para compartir por redes sociales o para enviarlo por WhatsApp. El encargado de hacer el video lo puede editar como complemento de un video más largo. Es una especie de reel o de tráiler del video principal.
Como sucede con el reportaje fotográfico, hay unas condiciones y unos plazos de entrega que deberán estar registrados en un contrato.
Los músicos.
Internet es uno de los mejores medios para contratar a los músicos para tu boda. Directorios como Musiqua o la plataforma Bodas.es te permiten descubrir una gran cantidad de músicos de todos los estilos y seleccionar aquel que más te guste.
Trabajar en bodas es uno de los recursos más habituales que tienen los músicos profesionales para vivir de su trabajo. Es lo que en el gremio se conoce como BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones). Esto significa que hay abundancia donde elegir.
Dependiendo del grupo de músicos que contrates, estos pueden trabajar durante una parte de la boda o en varios momentos del evento. Por ejemplo, las bandas mariachi, que suelen trabajar bastante en bodas, pueden tocar la marcha nupcial al salir los novios de la iglesia o del juzgado, cuando los invitados les tiran el arroz; pueden entrar en el salón de banquetes cuando se corta la tarta nupcial y terminar haciendo un show en la sobremesa.
En cambio, otros grupos, más melódicos o de pop, solo podrán tocar durante el banquete o en el baile que sigue a la comida o a la cena.
Muchos de estos grupos tienen perfiles en redes sociales. Donde suelen colgar videos con sus actuaciones más destacadas. Por lo que puedes ver cómo trabajan y si te gusta cómo tocan.
Las invitaciones de boda.
Los servicios de imprenta tienen una buena cobertura por internet. Tanto es así que, a diferencia de lo que pasaba antes, puedes encargar las invitaciones de boda a una imprenta online de cualquier parte del país. No tiene que ser de tu ciudad. Por lo que tienes un abanico mucho mayor donde elegir.
La impresión digital es mucho más rápida que la mecánica. Por lo que en unos días puedes tener las invitaciones en tu casa. Muchas de las páginas web desde las que se presta este servicio te permiten diseñar tú mismo las tarjetas. Tienen un editor, con varias plantillas personalizables a las que puedes subir logos, fotografías o documentos en formato JPG para integrarlos en el diseño.
Otros impresores, en cambio, permiten que les envíes imágenes o documentos gráficos para incorporarlos en la impresión o incluso el diseño hecho por ti.
Todos estos impresores funcionan con impresión bajo demanda. Tienen colgadas en la página web tablas con el precio que te sale el servicio en función de la cantidad de invitaciones que impriman. Esto es muy cómodo. Ya que te permite encargar pocas cantidades, si vas a celebrar una boda íntima, como hacen algunas parejas, o gestionar mejor tu presupuesto.
También, como los precios son públicos, te permite comparar varias imprentas online sin necesidad de pedirles un presupuesto. Pocos servicios están tan personalizados como este. El uso de internet ha potenciado esta personalización y ha facilitado su accesibilidad. Cualquier día, a cualquier hora, puedes encargar las invitaciones de boda.
El catering.
La opción más tradicional es celebrar un banquete en un salón de bodas. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se ha vuelto popular alquilar una casa rural o una finca y celebrar allí la boda. Para dar de comer a los invitados se suele contratar a una empresa de catering.
Tanto una cosa como la otra, el lugar donde quieres que se celebre la boda y la comida, la puedes encargar por internet.
Celebrar una boda en una finca puede resultar cómodo. Toda la celebración se realiza en el mismo lugar. Por lo que ni los novios ni los invitados tienen que ir desplazándose de un sitio a otro. Incluso se puede trasladar hasta allí un maestro de ceremonias para oficiar el enlace. Hay algunas fincas que albergan bodas y que también se encargan de la comida, pero no suele ser lo más habitual.
Como complemento está el catering. El cual se encarga de toda la comida y de la bebida y que te puede presentar propuestas diferentes como el buffet. A diferencia del tradicional menú de boda, donde los invitados comen los platos que han elegido los novios, en este caso, son los asistentes al evento los que eligen qué comer entre una oferta mucho más variada.
El buffet de boda es una opción de comida flexible e informal que puede resultar muy atractiva. Los invitados van comiendo cuando les apetece, mientras se mueven por el recinto hablando con unos y con otros.
Planificación y seguimiento.
Organizar tu boda por internet puede ser divertido y apasionante, pero implica una responsabilidad para los novios. La pareja tiene que sentarse y hablar de cómo quieren que sea su boda. A raíz de esa conversación, deben preparar una lista con todas las gestiones que tienen que hacer y repartirse el trabajo.
Son muchas las tareas que implica una boda y, aunque internet facilita bastante las cosas, sobre todo a la hora de ir comparando profesionales, servicios y precios, y la facilidad que nos da para reservarlos, no significa que tenerlo todo amarrado no implique trabajo.
Tiene que haber una revisión periódica sobre cómo van los trámites. Sí, ya se ha hablado con el salón de bodas y con el fotógrafo, sí se ha encargado tal o cual servicio.
La pareja va viendo cómo su boda soñada va cogiendo forma. Pero también puede llegar a ser estresante. Sobre todo si la fecha del enlace está a la vuelta de la esquina y quedan aún cosas por resolver.
En esta preparación los dos deben estar implicados. Deben remar en la misma dirección, formando un equipo. Si la mayor parte del trabajo de organización de la boda lo está realizando uno de ellos, esta preparación, en lugar de unirlos más, los puede separar.