Estos sectores laborales, a pesar de la crisis, siguen triunfando

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Que estamos en crisis es innegable, si no es por el tema laboral, al que cada vez es más complicado acceder, es por el tema económico, porque cada vez nos cuesta más llegar a fin de mes. Sea como sea, la cuestión es que no estamos atravesando un buen momento ninguno de nosotros ni las empresas.

Sin embargo, hay veces que veo ciertas empresas por ahí y por internet, que me sorprende ver abiertas porque, la verdad, ni siquiera sabía que existían, para empezar, y una vez supe que existían, también me pareció sorprendente que estuviesen sobreviviendo a estos últimos años tan complicados.

Pero lo están haciendo, y me gustaría hablarte de ciertos sectores que, a pesar de las dificultades que hay hoy día para encontrar clientes, ¡siguen funcionando! Si no sabes qué hacer con tu vida estos sectores son una buena idea:

 

Restauración y reparación de objetos antiguos

A mi esposo le encanta este tipo de trabajo porque le viene un poco de familia. Sus abuelos por parte de madre son dos personas ya muy mayores que viven en el campo, pero siempre se han dedicado a la compra-venta de artículos antiguos, y muchas veces antes de venderlos han tenido que restaurarlos porque estaban bastante mal.

Mi pareja me ha explicado que, cuando era joven, recuerda haber visto, en la casa de sus abuelos, una enorme casa anexa al que él se metía a cotillear, y veía muchas veces cuadros, figuras de cristal o de mármol, muebles muy antiguos… Claro, al final le reñían, porque esas cosas suelen ser muy caras y romperlas no es moco de pavo. Pero la idea en la que quiero que te fijes en que estas cosas hoy se siguen haciendo, porque hay muchos coleccionistas que pagan miles de euros por ciertos muebles, pinturas y objetos antiguos si están en buenas condiciones.

No te voy a mentir, este tipo de sector requiere tener dinero, porque comprar objetos antiguos no es barato, y si encima tienes que restaurarlo para revenderlo, se te va una buena cantidad. La idea es recuperar el dinero con la venta, pero si no tienes para invertir… no puedes hacerlo. La cuestión es que, como hay tanta demanda de personas pudientes en busca y captura de cierto tipo de objetos, es, y seguirá siendo, un sector que nunca pasará de moda, y en el que, si lo intentas, es poco probable que no tengas suerte.

 

Trasteros comunitarios en lugares estratégicos

Y cuando digo estratégicos, digo ESTRATÉGICOS. Vamos a ver, hoy en día acumulamos MUCHAS cosas, demasiadas. Yo siempre he pensado que tenía pocas cosas, pero cuando me vine a Galicia a vivir hace casi un año y tuve que empacar las cosas para traérmelas, me di cuenta de que estaba totalmente equivocada: entre libros (que ya había leído mil veces, pero seguía teniendo porque me encantan), ropa de verano y de invierno (en Galicia, jamás se sabe…), ordenadores, bicis, cosas personales… no sé ni cómo hemos podido traernos la mayoría de nuestras cosas.

Y eso soy yo, que soy una persona de rango económico normal tirando a bajo. ¿Te imaginas la cantidad de cosas que acumula una persona que tiene dinero? No quiero ni imaginarlo… Pero, ¿qué se hace con estas cosas cuando no sabes ya ni dónde meterlas, porque no te ves capaz de deshacerte de ninguna de ellas? Son personales, le tienes mucho cariño, no la vas a tirar, ¿no?

Bueno, pues hoy hay un negocio MUY extendido que se ve cada vez más, y que está ayudándonos mucho a personas que, como yo, pensamos que tenemos pocas cosas, ¡pero en realidad tenemos demasiadas! Son los trasteros, esos edificios llenos de habitaciones y habitaciones donde, por un pequeño alquiler mensual, puedes pillarte un trastero y guardar ahí todo lo que no sabes dónde meter en tu casa.

A ver, la idea no es convertirte en un acumulador compulsivo de cosas, porque al final vas a tener tres trasteros, millones de cosas e igualmente, cuando las necesites, ni siquiera vas a encontrar lo que estés buscando. La idea es ser coherente con lo que tienes. Yo, por ejemplo, he hecho limpieza en mis trastos y he donado o vendido muchas: libros que ya he leído demasiadas veces, objetos decorativos que jamás voy a usar, ropa que ya no me entra y no me voy a volver a poner… La idea es ir deshaciéndote de todo lo que no vas a volver a utilizar, y un trastero puede ayudarte.

No acumules tantas cosas, y libera tu mente. ¡Te ayudará!

 

Reparación de electrodomésticos pequeños

¿Cuántas aparatejos tenemos en casa que, de un día para otro, dejan de funcionar? Mira, hoy mismo, sin ir más lejos, me ha llamado mi padre desde Andalucía y, tras un rato hablando, me ha dicho que o se le ha estropeado el disco duro externo (que tiene lleno de cientos de películas que yo le he descargado), o se le ha roto el enganche a la televisión. La cosa es que él, jubilado, hace solo dos cosas en el día: o pasear (que, sin exagerar, se camina sus buenos 40 km al día), o se pone pelis una tras otra, porque se aburre y no sabe qué hacer.

Y ahí está, la criatura, ahora mismo sin nada que poder ver en la televisión porque, como él dice, hoy solo hay noticias o series que no valen un pimiento. Pues le he dicho que vaya a casa de mi cuñado y que se informe, que lo pruebe en su ordenador, a ver si es el disco duro o la tele.

¿Qué pasa? Que estas cosas pasan a menudo con muchas, muchas cosas: cafetera, lavavajillas, microondas… y cuando se nos estropea, es muy fácil pensar: bueno, me compro una y ya está. Con un microondas, que te puede costar 40€ en cualquier super, me parece medio normal. Pero con una televisión, que una nueva medio decente te puede costar 300€… pues creo que merece más la pena arreglarla, ¿no te parece?

Aquí es donde entrar en juego los técnicos de reparación de aparatos eléctricos, porque pueden ayudar a personas como mi padre a darle una segunda, tercera o cuarta vida a esos aparatos que ya no le funcionan, pero a la que, con un simple cambio de tornillo o de X, puede volver a funcionar por el 10% de lo que costaría tener una tele nueva.

Es un sector y oficio que, debido al auge tecnológico, jamás pasará de moda, así que vale la pena apostar por él, en mi opinión.

 

Vinotecas en restaurantes

¿Sabes cuál es el vino que más me gusta a mí? El Pedro Ximenez. Soy de Andalucía de sangre, y es uno de los vinos tinto por excelencia, junto con el Osborne, de mi tierra. Y te confieso que no suelo beber casi nunca (bebo de año en año, por el día de fin de año), pero DE VEZ EN CUANDO (en mi aniversario, en mi cumpleaños, o fechas especiales) me encanta irme a algún bar o restaurante a tomarme mi copita de Pedro Ximenez. Buah, con ese vino se hace una salsa para la carne que de verdad, ¡para chuparse los dedos!, así que es un vino que, ya sea en casa o en la calle, merece la pena tener.

Bueno, ¿por qué cuento esto? Sí, sí, sé que a todos nos encanta tomarnos una copita de vez en cuando, pero no quiero hablaros del vino, sino de las empresas que venden aparatejos para conservarlo. Imagino que sabrás que cada vino requiere de una temperatura y forma de almacenaje, es algo súper común en los restaurantes: de hecho, cuanto más grande es un restaurante, más espacio de bodega suele tener.

De hecho, cuando les pregunté a los expertos en la venta de suministros para hostelería, Giona Company, ellos mismos me confirmaron que las empresas no buscan solo maquinaria de frío, sino que es un sector que puede dar mucho juego. Me dijeron que un restaurante, por ejemplo, puede buscar cosas como enfriadores de copas, dispensadores de vino, cubiteras, copas, decantadores para vinos y cavas, ¡incluso delantales!

Vamos, que cuando piensas en un vino en un restaurante y en quién les suministra, como yo, antes pensaba que solo eran vinos o almacenajes. Ahora, pensarás en estas otras cosas cuando vayas a tomarte una copita a mi salud. ¡Y yo también!

 

Fabricación de comida para mascotas “premium”

Y cuando digo “premium”, eso es JUSTAMENTE lo que quiero decir. Hoy en día todos vamos a tiendas de animales o de veterinarios y vemos esos enormes sacos de pienso que están hechos con porquería. Siento ser tan sincera, pero es lo que pienso.

Si te fijas en la historia de los animalitos, ellos han vivido toda su vida comiendo carne, cazando, o lo que les surgiera en su camino, ¡y han vivido toda su vida tan contentos! Ahora queremos controlarlo todo TANTO que ya le hemos quitado incluso su comida natural y les estamos metiendo pienso que, entre un componente y otro, les ha hecho más mal que bien.

A ver, que yo entiendo que es MUCHO más rápido y sencillo comprar un saco de pienso e ir metiéndole un plato todos los días, ¿pero de verdad los estamos cuidando? Pues cada vez hay más personas en contra de todo esto, personas que prefieren ir al supermercado, comprar filetes de pollo o de ternera, hacérselos, cocerles verdura y todo lo que sea necesario, y dárselo a sus mascotas, porque han comprendido que el pienso es totalmente perjudicial para sus mascotas.

En medio de todo este caos, cada vez hay más empresas que ya no solo venden pienso de una calidad superior… sino que, y eh aquí lo interesante, incluso les dan ideas de recetas de comida sana que pueden hacerles a sus perros, alertándoles sobre ciertos alimentos que son totalmente tóxicos para los animales (como las uvas, la cebolla o el chocolate). Intentar meterse en un sector donde cada vez hay personas más centradas en lo bueno que en lo malo es una excelente idea, porque vas a ser el que destaque.

Y, si encima de todo eso, ayudas a que los animalitos coman mejor… pues un punto más para ti.

 

Servicios de digitalización de recuerdos

Cuando era pequeña y quería ver una peli, me cogía la cinta VHS, la rebobinaba y me ponía a verla. ¿Recuerdas los VHS? Yo me crie con ellos, y con las cintas de casetes de la radio, y con los disquetes de ordenador… A ver, no soy tan, tan mayor, solo tengo 35… pero he crecido en una época tecnológica totalmente distinta a la que hay hoy. Y claro, los formatos que teníamos entonces no tienen nada que ver con los que tenemos ahora.

De hecho, la boda de mis padres está grabadas en formato VHS, y él ya solo tiene un DVD, pero no tiene para ver VHS. Y mi bautizo, el de mis hermanos, las primeras comuniones de sus tres hijos… TODO está en VHS, y verlo ya es prácticamente imposible.

Bueno, ERA. Este es otro sector que viene pegando fuerte precisamente por este tipo de historias. Historias como la de mi padre. ¿Has oído hablar de ese hombre que tenía la última despedida de su mujer en una cinta de radio, y que se le rompió la radio y ya no podía escucharla? A mí s eme parte el corazón… pero, gracias a Dios, ahora hay técnicos informáticos que son capaces de pasar los VHS, los CDs, los disquetes… y todo aquello que se considera hoy prehistórico por las nuevas generaciones, a formatos que son reconocibles por la tecnología de hoy día.

Fíjate, mi padre está pasándose poco a poco todas esas cintas VHS a DVDs y a pendrives, así que, cuando quiera revivir ciertos momentos de su vida, lo único que tiene que hacer ahora es encender la televisión, conectar el pen (si consigue arreglar la tele, claro, o comprarse una nueva), y ala, ya puede disfrutar de eso que hasta hace poco no podía.

Por eso, este tipo de sectores, las personas que pasan formatos antiguos a formatos actuales, son cada vez más y más demandados: nadie quiere perder sus memorias por el avance de la tecnología, pero ahora no tienen por qué hacerlo.

 

¡Solo hay que saber cómo adentrarse en el mercado laboral!

De verdad, hay muchas, muchas opciones, y como estos mil ejemplos más, solo tienes que investigar, ver qué falta en la sociedad, y ser tú la solución que las personas están buscando.

¡Mucho ánimo!

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